No es difícil suponer que la película ha sido impulsada por el reciente éxito de títulos como Corazón rebelde, junto a otros proyectos enmarcados en el universo de la música country, como la propia Country strong, que llega a las pantallas españolas el 20 de abril. Aún no hay fecha de estreno por aquí, y esperemos que la presencia de estrellas como Kilmer y sobre todo Hilary Duff, amén del tan de moda tema del perdedor en busca de redención, anime al distribuidor de turno a tratarla bien.
martes, 12 de abril de 2011
Kristofferson vuelve al cine en un drama prometedor
No es difícil suponer que la película ha sido impulsada por el reciente éxito de títulos como Corazón rebelde, junto a otros proyectos enmarcados en el universo de la música country, como la propia Country strong, que llega a las pantallas españolas el 20 de abril. Aún no hay fecha de estreno por aquí, y esperemos que la presencia de estrellas como Kilmer y sobre todo Hilary Duff, amén del tan de moda tema del perdedor en busca de redención, anime al distribuidor de turno a tratarla bien.
martes, 5 de abril de 2011
Sugar Man
Se trata de una de las composiciones más duras y crudas del cantante, más aún cuando sabemos que está basada parcialmente en hechos reales. Narra la búsqueda que llevó a cabo Kris por los bajos fondos de Los Angeles tras siguiendo el rastro de una amiga enganchada a la heroína. En aquel trasiego, el cantautor conoció de primera mano la historia de muchas chicas que acababan prostituidas por chulos sin escrúpulos, que se aprovechaban de esa dependencia de las drogas para mantenerlas bajo su control.El Sugar Man del título es el dibujo de uno de estos sujetos, cuyo apodo hace referencia tanto a su papel como vendedor de "golosinas", como a los modales supuestamente refinados de los que presumían en público. La canción no acaba demasiado bien para ninguno de los protagonistas, y Kris vuelve a tener el talento de transportarnos, a través del ritmo (un blues lacónico), el tono y unos pocos detalles, al escenario de la historia.
La grabación corresponde al excelente concierto en el Philarmonic Hall de Nueva York, en 1972, del que ya hablaremos con detalle algún día.
Hay sombras en las aceras
De las calles de la ciudad al anochecer,
Y los callejones y las cosas feas
Se ocultan de la luz.
Y en alguna parte, hijo, mi pequeña
Va a vender de nuevo su alma
Para un asesino de damas bien trajeado
Al que llaman Sugar Man.
He buscado en los tugurios,
Y en cada hotel barato,
Preguntando por mi nena, todos la conocían bien.
Bueno, me dijeron: “Ella está ahí afuera trabajando
Por el salario de su pecado,
Y si usted quiere encontrar a su pequeña,
Busque a Sugar Man".
Bueno, la encontré esta noche
En el lado triste de la ciudad.
Tendida fría sobre la cama
Donde había dejado desplomarse su cuerpo.
Cogí la aguja que se había caído de su mano
Y la clavé en el dinero que había hecho para Sugar Man.
Hay sombras en las aceras
De las calles de la ciudad al anochecer,
Y los callejones y las cosas feas
Se ocultan de la luz.
Pero el sol va a brillar mañana
En algunos contenedores de basura,
Sobre un asesino de damas bien trajeado
Al que llaman Sugar Man.
Sugar Man
There are shadows on the sidewalks
Of the city streets at night,
And the alleyways and ugly things
Are hidden from the light.
And somewhere, son, my baby's
Gonna sell her soul again,
For a custom tailored lady-killer
They call Sugar Man.
I searched the backstreet barrooms,
And every cheap hotel,
Asking for my baby; they all knew her well.
Well, they said, "She's out there working
For the wages of her sin,
And if you want to find your baby, Baby,
Look for Sugar Man."
Well, tonight I found her
On the sorry side of town
Lying cold upon the bed
Where she had laid her body down.
I picked up the needle that had fallen from her hand
And stuck it through the money she had made for Sugar Man.
There are shadows on the sidewalks
Of the city streets at night
And the alleyways and ugly things
Are hidden from the light.
But the sun's gonna shine tomorrow
On some dirty gargage cans,
And a custom tailored lady-killer
They called Sugar Man.
martes, 15 de febrero de 2011
Jesse Younger
La concepción musical vuelve a alejarse de melodías agradables asentadas en arpegios de guitarra para apostar por un ritmo machacón de batería e instrumentos eléctricos, el típico sonido que cualquier "padre tipo" como los que se retratan en la canción calificaría de "ruido" en 1972.

El pequeño Jesse Younger era un muchacho muy respetado
Haciendo todo lo posible para complacer a su mamá y su papá
Pero nunca se planteó ser el hombre
En el que ellos dijeron que se convertiría
Y de alguna manera, otro hermano pequeño de Jesse
Es ahora el único hijo de su padre y de su madre.
Todos los días los vecinos dicen que es una sucia vergüenza
La forma en que escupió sobre su familia y mancilló a su nombre
Y en realidad sus padres nunca dijeron que lo habían repudiado
Pero de una forma u otra, su hermano pequeño es ya
El único hijo de su padre y de su madre.
¡Oh, Jesse Younger, eres un demonio, no un hombre!
¿Cómo te atreves a tratar a tus padres de forma tan cruel?
Tienes el egoísmo de negarte a vivir tu vida tal y como ellos la habían previsto
Y has empezado a vivir a tu manera y a hablar por ti mismo.
Los padres de Jesse Younger se preguntan cuándo se torció todo
Ahora que el nombre de Jesse se ha convertido en cenizas en sus lenguas
Pero él eligió morir de hambre tratando de labrarse su propio futuro
Y al final consiguió su objetivo, porque ahora su hermano menor
Es el único hijo de su padre y de su madre.
¡Oh, Jesse Younger, eres un demonio, no un hombre!
¿Cómo te atreves a tratar a tus padres de forma tan cruel?
Tienes el egoísmo de negarte a vivir tu vida tal y como ellos la habían previsto
Y has empezado a vivir a tu manera y a hablar por ti mismo.
Little Jesse Younger was a well respected lad
Doing all he could to please his mommy and his dad
But he never planned to be the man
They said that he'd become
And somehow or another jesse's little baby brother
Is his father's and his mother's only son
Ev'ry day the neighbors say that it's a dirty shame
The way he spat upon his family and scandalized their name
And his parents never really ever said he'd been disowned
But somehow or another now his little baby brother
Is his father's and his mother's only son
Oh, Jesse Younger you're a devil not a man
Can you dare to treat your parents so unkind?
You have selfishly refused to live your life the way they planned
And you've started going your own way and speaking your own mind.
Jesse Younger's parents wonder where it all went wrong
Now that jesse's name has turned to ashes on their tongues
But he chose to starve asnd try to carve a future of his own
And he got his druthers because now his younger brother
Is his father's and his mother's only son.
Oh, Jesse Younger, you're a devil not a man
Can you dare to treat your parents so unkind?
You have selfishly refuysed to live your life the way they planned
And you've started going your own way and speaking your own mind.
domingo, 16 de enero de 2011
Enough for you (Suficiente para ti)
Una vez más, y aun siendo la parte "perdedora", el abandonado, Kristofferson no muestra acritud en sus palabras. Por el contrario, además de expresar su decepción por no estar a la altura de sus necesidades, le desea que "algún día, alguien en algún lugar te quiera como yo te he querido".
Me ha sido imposible encontrar un vídeo o audio de la versión oficial de esta canción en internet, por lo que presento la que grabó Dianne Steinberg para su disco homónimo de 1973. Creo que su pausado ritmo y arreglos pop restan crudeza a la letra, estando muy por encima la versión de Kristofferson. Pero es lo que hay.
He vivido lo suficiente para saber que el amor no es lo único que necesitas
Dios sabe que sé que aún hay muchas cosas que quieres ser
He visto lo suficiente como para comprender el dolor que estás sufriendo
Pero es una pena saber que no soy suficiente para ti
Me duele ver el dolor bajo tu risa y tus mentiras
Y tratar en vano de sentir el doloroso secreto encerrado tras tu mirada
Y ni siquiera puedo culparte por las cosas hacia las que te diriges
Pero es una pena saber que no soy suficiente para ti
Te he dado lo mejor de cada cosa que puedo dar
Ahora no queda nada que pueda darte salvo mis ganas de vivir
Espero que algún día, alguien en algún lugar te quiera como yo te he querido
Es una pena saber que no soy suficiente para ti
I've lived enough to know that love's not everything you need
God knows I know there are still so many things you wanna be
I've seen enough to understand the pain you're goin' through
It's just the shame to know I'm not enough for you
It hurts to see the hurt beneath your laughter and your lies
And try in vain to feel the painful secret locked behind your eyes
And I can't even blame you for the things you're turnin' to
It's just the shame to know I'm not enough for you
I've given you the best of every thing I have to give
Now there's nothing left for me to leave you but my will to live
I hope some day somebody somewhere loves you like I do
It's just the shame to know I'm not enough for you
jueves, 30 de diciembre de 2010
It sure was love (Sin duda fue amor)
Si Nobody wins abordaba el momento de la ruptura en una pareja, y For the good times relataba el intento de que la separación estuviese limpia de amargura y rencores, en It sure was love, Kristofferson trata el tema de las habladurías externas. Los amigos, la familia, los conocidos que, al enterarse de una separación, dan rienda suelta a comentarios, a veces demoledores, sobre el otro miembro de la pareja o sobre cómo veían ellos la relación. Kristofferson les responde con un diálogo directo con la persona de la que estuvo enamorado, en el que viene a concluir con la idea de que, digan lo que digan los demás, mientras estuvieron juntos, fue amor lo que los mantuvo unidos.
Musicalmente, la canción es una buena muestra de cómo Kristofferson comenzó a desplazarse hacia terrenos más pop, y si bien la letra entronca con las canciones citadas, la concepción musical e instrumental de ésta difiere notablemente de las anteriores. A ello influyó de forma evidente la participación en este álbum de Rita Coolidge (que interpreta a dúo la canción con Kris), con la que Kristofferson andaba saliendo desde comienzos de la década y con la que acabaría casado entre 1973 y 1979.

Decían "¿Qué crees que hubieras hecho
si ella te hubiera dicho que no había sido sincera?"
Respondí que no iba a decir que no lo hubiera sentido, no,
Pero sin duda fue amor mientras duró.
Decían: "¿Cómo te sientes en tu interior
Cuando el amor en el que crees ha muerto?"
No voy a decir que no me duela,
Pero sin duda fue amor mientras duró.
Voy a seguir viviendo, por los buenos tiempos.
Deja que sufra el dolor que me corresponde.
He tenido mi ración de días soleados,
Puedo aguantar un poco de lluvia.
Así que nos importa un bledo lo que digan.
Tenemos algo que no nos pueden arrebatar.
Porque, pase lo que pase mañana,
Sin duda fue amor mientras duró.
Sin duda fue bueno mientras duró.
Sin duda fue amor mientras duró.
They said what do you think you would do
If she told you that she'd been untrue
I said I won't say I won't be sorry no
It sure was love while it lasted
They said how will you feel deep inside
When the love you believe in has died
I ain't say it won't hurt me
It sure was love while it lasted
I'll be living all for the good times
Let you givin' me the pain
I have had my share of the sunshine
I can stand a little rain
So we don't give a damn what they say
We got something they can't take away
Cause whatever comes tomorrow
It sure was love while it lasted
It sure was good while it lasted
It sure was love while it lasted
viernes, 8 de octubre de 2010
Nobody wins (Nadie gana)
Y nadie gana.
Como curiosidad, apuntaremos que desde el año 2000, cuando aquel famoso pucherazo de George Bush, Kristofferson añadía en directo un comentario al final, antes de entonar la última línea: "Es como en las pasadas elecciones, nadie ha ganado". Prosiguió con este guiño hasta la reciente victoria de Obama, haciendo referencia en los años previos no ya al pucherazo, sino al hecho de que, saliendo elegido Bush de nuevo, nadie se beneficiaba.
Musicalmente la canción ha ganado con los años. En los directos Kristofferson la entona de manera más cruda, más emotiva, con menos florituras que en la versión original que aquí se ofrece.
Ya no importa nada quién tiene razón y quién está equivocado
Nos hemos estado atacando durante demasiado tiempo
Y es demasiado tarde para intentar salvar lo que podría haber sido
Se ha terminado, nadie gana
Hacer creer que será para siempre es sólo una mentira
Y parece un poco más triste cada vez que lo intentamos
Porque es muy triste cometer los mismos errores y otra vez
Se ha terminado, nadie gana
Hemos llegado demasiado lejor durante demasiado tiempo, más allá
Amarse era sencillo, era la convivencia lo que resultaba duro
Y no hay por qué quedarse para ver cómo acaba
Se ha terminado, nadie gana
Anymore it doesn't matter who's right or wrong
We've been injuring each other for much too long
And it's too late to try to save what might have been
It's over, nobody wins
Make believing in forever is just a lie
And it seems a little sadder each time we try
Cause it's a shame to make the same mistakes again and again
It's over, nobody wins
We've gone too far too long too far apart
The loving was easy it's the living that's hard
And there's no need to stay to see the way it ends
It's over, nobody wins
It's over, nobody wins
jueves, 30 de septiembre de 2010
Jesus was a capricorn (Jesús era un capricornio)

No es el caso de este tema, que sin emabrgo no deja de resultar interesante porque refleja muy bien la situación que se vivía a comienzos de los setenta con el enfrentamiento entre los hippies (herederos del desencanto del verano de las flores del 67) y los más radicales, llámense estirados de ciudad o los rednecks sureños. Lo más interesante sin duda es cómo aprovecha el primer párrafo para describir la forma de vida y aspecto de Jesucristo para poner de manifiesto a continuación que aquellos que lo siguen con devoción harían hoy algo peor que crucificarlo. Algo que no puede dejar de recordarme aquel verso de Joaquín Sabina: "Jesucristo, el primer comunista".
El origen del título obedece sencillamente a que fue en aquellos años cuando empezó a ponerse especialmente de moda toda aquella influencia oriental, con la meditación, las estrellas, el horóscopo, etc.
Jesús fue un capricornio, comía alimentos orgánicos
Creía en el amor y en la paz y nunca llevó zapatos
Barba y pelo largos y sandalias, y un grupo funky de amigos
¿Creen que si volviera a bajar sólo lo clavarían?
Porque todo el mundo necesita tener a alguien a quien poder mirar hacia abajo
Para poder sentirse mejor que ellos en el momento en que les plazca.
Alguien haciendo algo sucio para que la gente decente pueda fruncir el ceño.
Si no puede encontrar a nadie más entonces podrías echar mano de mí.
Paletos y radicales sureños maldiciendo a los hippies por su cabello.
Otros se ríen de los estrictos que se ríen de los frikies que se ríen en las plazas.
Algunas personas odian a los blancos que odian a los negros que odian al (Ku Klux) Klan.
La mayoría de nosotros odiamos todo lo que no entendemos.
Porque todo el mundo necesita tener a alguien a quien poder mirar hacia abajo
Para poder sentirse mejor que ellos en el momento en que les plazca.
Alguien haciendo algo sucio para que la gente decente pueda fruncir el ceño.
Si no puede encontrar a nadie más entonces podrías echar mano de mí.
Jesus was a capricorn he ate organic foods
He believed in love and peace and never wore no shoes
Long hair beard and sandals and a funky bunch of friends
Reckon they'd just nail him up if he come down again
Cause everybody's gotta have somebody to look down on
Who they can feel better than at anytime they please
Someone doing something dirty decent folks can frown on
If you can't find nobody else then help yourself to me
Eggheads cussin' rednecks cussin' hippies for their hair
Others laugh at straights who laugh at freaks who laugh at squares
Some folks hate the whites who hate the blacks who hate the Klan
Most of us hate anything we don't understand
Cause everybody's gotta have somebody to look down on
Who they can feel better than at anytime they please
Someone doing something dirty decent folks can frown on
If you can't find nobody else then help yourself to me
viernes, 3 de septiembre de 2010
From here to forever (De aquí a la eternidad)
La canción es muy hermosa, tanto en su concepción musical como en lo que respecta a la letra, donde volvemos a tener a un Kristofferson muy directo, que recrea una situación perfectamente reconocible por cualquiera, con un padre observando a su hijo dormido y susurrándole todo lo bueno y lo malo que le queda por vivir. Le deja claro su amor incondicional y su fe en él.A sus setenta y tantos, el cantante ha evolucionado de manera natural, y no se empeña como tantos otros en seguir haciendo canciones del todo irreales para una persona de su edad. Su sensibilidad se ha acentuado aún más, y de ahí las joyas que contiene este álbum con el que andamos ahora enredados.
Por cierto, para los más curiosos, en el vídeo de la canción -realizado por un fan- pueden verse intercaladas fotos de Kristofferson con algunos de sus hijos, todos muy rubios y de ojos claros, vivas imágenes de papá Kris.
Sombras heladas caen con la luz de la Luna
tan suavemente como la brisa en tu pelo
Y la sonrisa en tu cara mientras duermes
es la respuesta a la oración de cualquiera
Llena tu corazón para cuando amanezca mañana
porque aún tienes un largo camino por recorrer
Y el amor que estás soñando te guiará
y vivirá como una canción en tu alma
Y, cariño, si no estamos juntos,
hay una cosa que quiero que sepas
te querré de aquí a la eternidad
y estaré allí donde quiera que vayas
Hay muchos sentimientos que seguir
muchas decisiones que tomar
muchos caminos que puedes recorrer
algún día tu corazón se va a romper
Cariño, toma todo el tiempo que se te ha dado
Se todo lo que sabes que puedes ser
Y si necesitas una razón para vivir
hazlo por el amor y por mí
Porque, cariño, si no estamos juntos,
hay una cosa que quiero que sepas
te querré de aquí a la eternidad
y estaré allí donde quiera que vayas
Te querré de aquí a la eternidad
y estaré allí donde quiera que vayas
Cool shadows fall through the moonlight
soft as the breeze through your hair
And the smile on your face while you’re sleepin’
Is the answer to anyone’s prayer
Fill your heart for the morning tomorrow
‘cause you’ve still got a long way to grow
And the love that you’re dreamin’ will guide you
And live like a song in your soul
And Darlin, if we’re not together,
There’s one thing I want you to know
I’ll love you from here to forever
And be there wherever you go
There are so many feelin’s to follow
So many chances to take
So many ways you can stumble
Someday your heart’s gonna break
Darlin’ take all the time that you’re given
Be all you know you can be
And if you need a reason for livin’
Do it for love and for me
Cause Darlin, if we’re not together,
There’s one thing I want you to know
I’ll love you from here to forever
And be there wherever you go
I will love you from here to forever
And be there wherever you go.
domingo, 29 de agosto de 2010
Closer to the bone (Más cerca del hueso)
Tras unas vacaciones que han tenido como punto álgido poder ver a Kristofferson en directo, retomamos la actividad, esperemos que más o menos periódica, de este blog dedicado al comentario y traducción de este veterano cantautor estadounidense. Y ya que hasta el momento hemos repasado sus dos primeros discos, damos ahora un salto en el tiempo para irnos al último publicado hasta la fecha, This old road. Para introducirlo, me permito repescar y adaptar el artículo que, con ocasión de su lanzamiento, publiqué en Efe Eme.
En 1995 Don Was se metió en un estudio con Kris Kristofferson y juntos grabaron A moment of forever. Pocos años antes Johnny Cash se había puesto en manos de Rick Rubin para intentar un renacimiento similar. En el caso de Kristofferson era algo más complicado, pues a casi una década de silencio se sumaba también el ostracismo al que había sido condenado ante las duras críticas hacia el gobierno estadounidense que había vertido en sus últimos discos de mediados de los ochenta. Así que Was ayudó a que Kristofferson se reinventase y, como Rubin, apostó por “limpiar” el sonido. Después de todo, Kristofferson nunca tuvo una voz prodigiosa ni contó con una banda puntera. Su gran baza son las letras, y eso era lo que había que resaltar.
Aquel disco, sin ser brillante (a pesar de que la canción que le da título bien puede citarse como una de las piezas mayores de su creador), marcaba un nuevo comienzo. Aún es difícil saber por qué se vio interrumpido –salvando un disco de versiones y un directo– hasta once años después. Entonces, en 2006, llegó This old road; magnífico. En él, un Kristofferson de setenta años cantaba sobre cuestiones universales –desde la violencia cotidiana a su relación con Dios– desde una serenidad y una reflexión que sólo otorgan el paso de los años.
Finalmente, Closer to the bone (New West Records), lanzado en octubre de 2009, se presenta ba como una continuación natural de aquel disco, con once cortes intimistas y reflexivos en los que caben canciones de amor a sus hijos (‘From Here to Forever’), de homenaje a Johnny Cash (‘Good Morning John’) e incluso de reivindicación de Sinéad O’Connor, a quien Kristofferson sirvió de principal defensor durante el incidente en el concierto de homenaje a Bob Dylan de 1992: “Tal vez estaba loca, tal vez no lo estaba. Pero también lo estaba Picasso y también lo estaban los santos”.
Como en This old road, las melodías son bastante sencillas, aunque no por eso menos efectivas. Kristofferson es todo un juglar, que se sirve de la música tan sólo para acompañar a su narración. Was lo sabe bien y por eso lo rodea de la instrumentación básica, tratando de captar la singular magia de sus directos. El laconismo, musical y literario, es la clave, con un marcado tono melancólico pero no por ello depresivo. Al contrario. Este disco, como el anterior, esconde un mensaje optimista, positivo, y sobre todo, muy vitalista.
En lo que a músicos se refiere, el propio Was se hace cargo del bajo, Jim Keltner de la percusión, Rami Jaffee de los teclados y Stephen Bruton de la segunda guitarra. Guitarra principal y armónica quedan en manos del cantautor. Compañero de Kristofferson desde hacía décadas, Bruton falleció justo después de la grabación, y a él ha quedado dedicado el álbum.
La voz de Kristofferson, ruda, profunda, casi espectral, está a la medida de los textos que entona. Si antaño fueron decenas los intérpretes que versionaron a Kristofferson, ahora es imposible que ningún joven tome cualquiera de estas nuevas caciones, no sería creíble. Temas como el propio ‘Closer to the bone’ o ‘The Wonder’ son maravillosas piezas de sabiduría otoñal que requieren arrugas en el rostro y en el alma del cantante para resultar convincentes.
El disco salió a la venta en una edición sencilla y una doble (más que recomendable) que incluye una grabación en directo en Dublín en 2008. ¿Por qué ofrecen tan sólo ocho cortes y no una edición más amplia del recital? Ah, eso queda en la mente de los mandamases de la discográfica.
El disco se abre con la canción que le da título, y que podría traducirse como 'Más cerca del hueso'. Es un buen ejemplo de cómo ha evolucionado la manera de componer de Kristofferson a través de los años. Si bien musicalmente no hay muchas diferencias, imponiéndose, eso sí, un estilo más reposado y sencillo que antaño, dándole a los textos todo el protagonismo, en cuanto a las letras hay muchas canciones que se apartan ese realismo de muchos de sus clásicos para apostar por versos más crípticos, jugando en ocasiones con metáforas o conceptos universales. Es el caso de esta canción, que reflexiona sobre la sinceridad con nosotros mismos, sobre la importancia de los sentimientos realmente auténticos y personales, los más viscerales.
Más cerca del hueso
¿No es un poco divertido?
¿No es exactamente como debe ser?
¿No parece que mejora
con el paso del tiempo?
Hacer música hermosa,
cercana de tus sentimientos
Trabajando por lo que crees,
siguiendo la rima.
Enfilando la carretera,
corriendo como un río
Alzándose como un águila,
saltando como una piedra
Desde el fondo del corazón,
solamente la verdad
Todo es más dulce
cuanto más cerca del hueso
¿No nos asusta la luna?
¿No nos asusta la libertad
La sangre te hará perder la cabeza,
pero tu alma te mantendrá sano
Navegando hacia la luz de las estrellas
Más allá del horizonte
Abiertos al placer
tanto como al dolor
Enfilando la carretera,
corriendo como un río
Alzándose como un águila,
saltando como una piedra
Desde el fondo del corazón,
solamente la verdad
Todo es más dulce
cuanto más cerca del hueso
Closer to the bone
Ain't it just the way though
Ain't 'cha gettin' better
Runnin' out of time
Making pretty music
Closer to your feelings
Working on the reason
Running on the rhyme
Heading for the highway
Rolling like a river
Soaring like an eagle
Skippin' like a stone
Comin' from the heartbeat
Nothin' but the truth now
Everything is sweeter
closer to the bone
Ain't afraid of moonlight
Ain't afraid of freedom
Love will make you crazy
But your soul will keep you sane
Singing to the starlight
Over the horizon
Open to the pleasure
Equal to the pain
martes, 17 de agosto de 2010
Crónica en directo. San Sebastián, 25 de julio
Kris Kristofferson y Elvis Costello
25 de julio de 2010
Festival Jazzaldia, Plaza de la Trinidad, San Sebastián
A estas alturas es ya bien conocida aquella aseveración de Steve Earle sobre su amigo y colega Townes Van Zandt. Opinaba que era el mejor compositor de canciones estadounidense, y que mantendría tal sentencia con sus botas de vaquero sobre la mesa de café de Bob Dylan. Con todo mi respeto y admiración hacia esos tres grandes, yo estaría dispuesto a plantar mis zapatillas de gafapasta sobre la mesa de Earle para defender que es Kris Kristofferson el mejor compositor de canciones estadounidenses, y el pasado domingo, 25 de julio, dio sobradas muestras de que, además de escribirlas, sabe defenderlas en directo dotándolas de una dimensión única, de una trascendencia universal, como sólo una leyenda como él puede lograr.
En las entradas del concierto de cierre del Jazzaldia figuraba su nombre a un tercio de tamaño del de Elvis Costello, algo así como un telonero de lujo. Y lo sorprendente es que Kristofferson, uno de los compositores más versionados de los últimos cuarenta años, se comportó en todo momento con una modestia y humildad similares a las que hubiera demostrado un sencillo y entregado principiante.
El concierto empezó, puntual, a las nueve de la noche. Alrededor de dos mil personas llenaban la plaza de la Trinidad, convertida durante estos días de festival jazzístico en marco musical de delicioso encanto añejo. La mayoría de esos espectadores es más que probable que desconocieran la carrera musical de Kris Kristofferson. En el mejor de los casos lo reconocerían como secundario de lujo en películas de dudosa calidad, junto a estrellas rutilantes de la talla de Steven Seagal, Wesley Snipes o el mismísimo Chayanne. En esta línea, unos pocos lo recordarían de sus años de estrella de Hollywood en los setenta, cuando pasaba con naturalidad de estar a las órdenes de Sam Peckinpah a compartir cartel con Barbra Streisand, esos mismo años en los que, busto irresistible mediante, gozó de un listado de amantes estelares que habría hecho palidecer al mismísimo Warren Beatty.
Todo ello hace que tenga más mérito el hecho de que todo el público reunido, la mayor parte expectante por asistir al tan alabado –con razón– espectáculo arrollador de Elvis Costello, acabara celebrando la entrega apasionada de Kris Kristofferson a un programa tan austero como emocionante y cercano. Cerca de una treintena de temas desgranó el artista, nacido en Brownsville, Texas, hace setenta y cuatro años, a lo largo de los casi ochenta minutos que duró su intervención. Y es que hace ya más de una década que Kris Kristofferson decidió llevar hasta la última expresión su papel como cantante de historias. “No hablo muy bien español –dijo a los pocos minutos de empezar, en un castellano bastante correcto–. Tampoco hablo demasiado bien en inglés, así que lo mejor será que me exprese a través de mis canciones”. Y eso fue lo que hizo. La música en Kristofferson no es más que el vehículo, el mero acompañamiento de unas reflexiones que nacen de una sensibilidad íntima y personal de alcance universal, con historias de desencuentros amorosos, romances eternos, miedos ancestrales y causas perdidas con las que buena parte de los asistentes pudieron sentirse identificados.
De negro riguroso y con perilla plateada aún seductora, acompañado tan sólo por su armónica y su guitarra, sin pasar en ésta del tercer traste ni buscarle las más mínimas florituras a cualquiera de los temas, Kristofferson logró seducir a un público que quedó fácilmente encandilado por la complicidad demostrada por aquel hombre, una leyenda, decían, que no se comportaba como tal. En ningún momento perdió el contacto visual con el público, especialmente las primeras filas, donde acertó a observar camisetas dedicadas a Johnny Cash, Jack Danields o Willie Nelson, lo que le llevó a bromear exclamando: “Me siento como en casa”.
Risueño y agradecido, haciendo grada un gran sentido del humor, Kristofferson se mostró visiblemente afectado ante el creciente clamor del público conforme iban pasando los minutos e iba revelando a los neófitos el alcance de su talento. No escatimó en gestos y guiños, como cuando se vio sorprendido al grito entusiasta de “¡Cisco Pike!”, por parte de algunos fieles, título de la primera película que protagonizó, hoy difícil de recordar y más aún de conseguir, especialmente por parte de un público mayoritariamente joven, treintañero, como el que llenaba la Plaza Trinidad.
La actuación de Kristofferson se abrió con ‘Shipwrecked in the 80’s’, una composición de marcado carácter político. A diferencia de los conciertos estadounidenses de la presente gira, más centrados en su repertorio sentimental, para las fechas europeas no ha escatimado compromiso político y social a la hora de componer su lista de canciones, que ha variado muy poco de una plaza a otra. La cosa siguió con artillería pesada bajo los títulos ‘Darby’s Castle’, ‘Me & Bobby McGee’ y ‘Here Comes That Rainbow’ (su canción favorita de entre las compuestas por un estadounidense, dejó escrito Johnny Cash en su autobiografía). Para entonces ya estaba claro, para los que aún no lo supieran, que un concierto de Kris Kristofferson puede llegar a alcanzar cotas de intensa emoción sin necesidad de un solo de guitarra o batería, juegos de luces o saltos en el escenario. Este cantautor en estado puro iba atrapando la sensibilidad de los convocados con la destreza de una abuela captando la atención de sus nietos con alguna historia de antaño. ‘Best Of All Possible Worlds’, ‘Help Me Make It Through The Night’, ‘Casey’s Last Ride’, ‘Nobody Wins’, ‘From Here to Forever’, ‘Loving Her Was Easier’, ‘Jody and the Kid’, ‘Sunday Morning Coming Down’, ‘Silver Tongued Devil’, ‘For the Good Times’… Kristofferson fue entonando cada tema con una voz firme y convincente, maravillosamente imperfecta, al borde por momentos de algún gallo o algún desafino, pero salvando los momentos más comprometidos con experiencia y una entrega completa que el público supo advertir y recompensar. Puede que este cantautor sin fronteras, erróneamente encuadrado en los denostados límites del country, no sea un vocalista consumado, pero quién necesita una voz cristalina cuando una garganta tosca y cavernosa es capaz de interpretar con una honestidad tan poco prodigada en el universo musical que vivimos.
Kristofferson se retiró del escenario con un ‘Please don’t tell me how the story ends’ con ese agudo grito final que le robó una sonrisa antes de atreverse a entonarlo. ¿Quién sabe si le salió o no? El aplauso de un público converso y convencido impidió escucharlo.
Salieron entonces al escenario Elvis Costello y sus Sugarcanes, una banda de verdadero lujo integrada por el violinista Stuart Duncan, el mandolinista Mike Compton, el bajista Dennis Crouch, Jeff Taylor en el acordeón y el cantante y compositor Jim Lauderdale a la guitarra y los coros. Por si fuera poco, como músico estelar les acompañaba Jerry Douglas, dicen que virtuoso del dobro; en realidad, de cualquier instrumento de cuerda que caiga en sus manos. Con estos nombres, el espectáculo de Costello no podría ser más que country, a la medida para presentar su último álbum, “Secret, profane & sugarcane”, un trabajo poderoso y divertido con el sello de T-Bone Burnett como productor.
Con una comunicación perfecta entre todos los músicos, el espectáculo de Costello fue eficaz y contundente, calentando al público con un torbellino de ritmo en los primeros temas, sólo roto en unas pocas ocasiones para intercalar algunas piezas más sentimentales. Por cierto, memorable la versión del clásico ‘A good year for the roses’, que popularizara, entre otros, el gran George Jones. Esa pieza fue uno de los momentos álgidos de más puro sabor country, que se combinaron bien con otros algo más rockeros y con alguna que otra sorpresa bluegrass.
Y cuando ya el respetable daba por más que amortizados los 45 euros que costaba la entrada para los dos conciertos, Costello invitó a Kristofferson a subir al escenario para reproducir juntos parte de un especial televisivo que protagonizaron un par de años atrás junto a Rosanne Cash, una de las hijas del “Hombre de Negro”. Interpretaron al alimón dos temas de Kristofferson y remataron con ‘April 5th’, tema que escribieron los tres con motivo de aquel programa, y cuya letra Kristofferson tuvo problemas para recordar, pero que con desparpajo y veteranía, preguntó sin más dudas a su compañero de escena.
Un broche memorable para el Festival de Jazz de San Sebastián. Un gran espectáculo por parte de Elvis Costello y sobre todo una primera visita profesional a España por parte de Kristofferson –que el día de antes actuó en Cataluña– que se había hecho esperar desde hacía demasiados años. El resultado no defraudó. Si con sus discos de estudio Kristofferson seduce, en directo convence aún con más argumentos. Verlo interpretar ‘Me & Bobby McGee’, ‘For the good times’ o ‘Help me make it through the night’ le hace a uno sentir que está saboreando un pedazo de historia musical, la protagonizada por uno de los mejores singer-songwriters al norte del Mississippi. Y que me perdone Steve Earle.
A continuación os dejo una selección de las fotografías que tomé durante el recital, incluyendo la reunión final con Costello. Pichad en las imágenes si queréis ampliarlas.




















